lunes, 20 de noviembre de 2017

Colima y su Feria Feminista



Escribo esto mientras estiro las piernas luego de recorrer todo el centro de Colima, escucho a Edd Sherman y su cursi Perfect mientras me terminó mi bebida.
El penúltimo viaje del año lo he hecho a esta tierra misteriosa al occidente del país, el calor se instaló en mis mejillas y mis chinos rebeldes indicaban lo evidente, su calor húmedo con sabor a playa.

Colima tiene muchas similitudes con Aguascalientes, territorialmente, pero también su gente, estados tranquilos, dentro de esa tranquilidad se desarrolló del 17 al 19 de noviembre el 4to Feria Feminista de Colima, un proyecto colaborativo y feminista que busca tener espacios seguros para compartir.
En este espacio, fue por Alma (amiga Colimota que estudia en Aguascalientes) que me compartió este evento y finalmente me presenté con dos temas: Presentar la Revista digital feminista Quintaesencia y dar el taller: Internet, territorio feminista y digital.

Presentar la Revista fuera de mi contexto y de mi espacio de confort hidrocálido fue un reto, a veces creo que no tiene sentido ni impacto lo que hacemos desde a revista, traerla acá y hablar de los retos y esperanza que llega con la revista es maravilloso. Mientras les hablaba del contexto social, político y la influencia de la iglesia en las decisiones locales, amaba más este proyecto y en lo que representa para mí y para muchas la revista.
Para concluir invite a todas a ser parte de sus páginas respondiendo: ¿Qué es ser feminista?, ¿Qué es el feminismo?

El taller: Internet, territorio feminista y digital fue muy divertido, fue reunir todos los temas de Internet Feminista y al mismo tiempo explicarles cómo podemos estar seguras desde este espacio, compartir anécdotas, experiencias personales, y consejos para navegar, acceder y construir este territorio digital, a la par las chicas iban dándole forma a un “acordeón” con los consejos más importantes y los tips.

La Feria feminista fue un espacio donde chicas de otros estados y de Colima compartieron consejos para cómo cuidarnos si vamos de fiesta, hablamos de nuestro cuerpo, sexualidad y prostitución, creamos fanzines, elaboramos gas pimienta y concluimos con un cortometraje que nos hizo pensar y repensar la gordofobia. Espacios así, construyen y nos recuerdan que no estamos solas.

Concluyó este texto diciendo y creyendo una vez más que la única forma de lograr cambios es y será la toma de espacios y la sororidad del conocimiento.
Gracias a Masiel y a todas las organizadoras por el espacio seguro, divertido y feminista.  


Finalizó esta publicación mientras tomó café en la Plaza Principal en los Portales Medellín, ahora me voy a descansar un rato mientras asoleo la cuerpa y me preparo mentalmente para el último gran proyecto del año que luego les contaré. 


lunes, 13 de noviembre de 2017

El secuestro de la cuota de género



En el 2013 el Presidente de México, Enrique Peña Nieto firmó una iniciativa de Reforma para que del total de candidaturas a diputados o  senadores que presenten los partidos políticos o coaliciones ante el IFE (ahora INE), éstas se integren con “con un 50% de candidatos propietarios y suplentes de un mismo género y el 50% restante con candidatos del género opuesto”.        

En 1953 fue la culminación de años de lucha, el 2013 fue el inicio de un camino de defensa y legitimación a la cuota de género, que nos recordó una vez más que la mujer mexicana no tiene nada y que para ganar el reconocimiento civil, político, etc. debe salir a luchar. Una de las conquistas que llegó con la cuota fue en el 2016 con el Protocolo para Atender la Violencia Política Contra las Mujeres.


Cinco años después de esos largos debates en defensa de la cuota,  el 2018 nos va a recibir con uno de los procesos electorales más complicados que exigirá a  lxs candidatos no solo prometer espejos, tendremos, además, el primer proceso en redes y con un sociedad empoderada digitalmente –es mayor el acceso de los internautas mexicanos a diferencia de hace 6 años, en otro post les hablo de mis predicciones de la política digital-, pero tenemos un tema que nos sigue debiendo: las mujeres.

Distritos no perdedores

Hace un año, decía en Las mujeres en la política, parte 2 :

Soy mujer y soy joven, pero no es pretexto para exigir un trato especial o consideraciones por mi género, en eso recae la exigencia de muchas y el enojo de otros.
Es como si nos dijeran “¿felices?, alcanzaron lo que querían, ser consideradas en puestos sin experiencia, apellido o marido”, pues no, yo no estoy feliz y mucho menos satisfecha, por qué nos faltan varias cosas, una de ellas: empoderarnos.

Podríamos creer que años de lucha por fin tiene resultados, pues no, año tras año frases como: "no hay mujeres", "¿a quién van a poner?”, pero, no están preparadas, y, ¿qué van a hacer en ese puesto?" siguen siendo el pan nuestro de cada día.

De cara al proceso federal y local en Aguascalientes, hace un par de días salió esta nota: 

Les invito a que lean la nota.

Más allá del trabajo de interpretación jurídica que se le pueda dar a la ley, como feminista me cuestiono muchas cosas sobre esta postura:

Pareciera que las mujeres no podemos ganar distritos históricamente de la oposición y por eso necesitamos que nos den los distritos ganadores para claramente ganar.

La cuota de género garantiza espacios para que las mujeres puedan participar en igualdad de condiciones y sin trabas como el hecho de ser mujer, no dando mayores condiciones por ser mujeres, ese es un micromachismo, uno que se ve como una buena acción de lejos pero que si lo analizamos volvemos a la misma situación, estamos recurriendo a la imagen de la mujer que no puede y por eso necesitamos “echarle la mano”.

Estamos cayendo en un discurso que, en lugar de sentar las bases para un proceso democrático interno, vamos a buscar a mujeres que entren de inmediato y cumplan con las “reglas del juego”, no buscaran mujeres capacitadas, si antes decían: no hay mujeres, hora van a decir, hay mujeres, estas que saben las reglas del juego.

Y no solo eso, esas posiciones serán muy deseadas, véanlo como la fórmula perfecta del curul: mujer= distrito ganador,  y como los hombres no van poder entrar, pues entraran mujeres con recomendación.


¿Qué se sigue debiendo?

En un principio lo dije y lo vuelvo a decir, cuando llegó la cuota no podíamos decir que los partidos no contaban con mujeres porque desde antes se tenía un presupuesto especifico y único para capacitación de cuadros femeninos.

Pregunten a su partido ¿dónde está ese recurso?

Pero nos encontramos que los cursos que dan a las mujeres son donde las ponen  repetir varias veces: soy líder.
En las que hacen cartulinas motivacionales y se les platica de estrategias ganadoras con personas que no han participado en una campaña.

Vamos  exigir que esas mujeres se preparen y conozcan que así se debe de hacer en un puesto, la cuota de género no es llenar de mujeres por llenar, es contar con las mujeres que van a llevar esos temas a los congresos, cámaras y cabildos.
Y no, tampoco es ponerle la “a” a todo y pintar de rosa su cargo, es conocer las leyes y reglamentos, en donde se encuentran los diferentes artículos que garantizan y protegen nuestros derechos, qué se ha legislado en la materia, qué se ha hecho en mi estado, cómo está el movimiento feminista, qué exigen las asociaciones, cómo se arma un presupuesto con perspectiva, cuál es el estado de los centros de violencia, lactarios, cárceles, las luminarias y un largo etcétera.

Empoderar con espejitos

Estoy cansada que a las mujeres les vendan la idea de un Empoderamiento en caja de pastel, de esos que lo mezclas con leche, metes al horno y tienes un pastel.
El Empoderamiento con E mayúscula es un proceso largo, que tiene muchas caídas, altas, lágrimas y alegrías.
Las mujeres en la política deben de afrontar este reto, porque al representar a las mujeres está representando a eso: las mujeres y debe de tener esa apertura a todos los grupos, pensamientos, creencias y acciones.

Al Empoderarse las mujeres en la política también aprenderán a ser sororas, es decir Sororidarias y no, no significa que serán el ama de  la fiesta o se la van a llevar muy bien con todo mundo, significa que no se van a poner el pie y que respetaran el trabajo de otras, y ante una caída estarán ahí para darse la mano.

El feminismo es eso, un trabajo en equipo.

Necesitamos que al Empoderarse las mujeres entiendan y sientan que son feministas, pero no que lo digan porque es moda o que o nieguen para que no las juzguen.


El secuestro

Las mujeres cuando participan en la política transforman la política, pero a 5 años de una cuota y decenas de lucha, las cuotas están secuestradas.

Si no garantizamos procesos democráticos internos, ¿cómo van a participar las mujeres?, entendamos algo desde el principio, la cuota establece un piso parejo para ambos, nunca se dijo: vamos a darles el 50 y todas las comodidades de los distritos/municipios/estados ganadores.

Mientras sigan creyendo que necesitamos ser ciudadanas con plus entonces no entendemos años de lucha.

Mientras las decisiones internas se tomen por unos cuantos hombres y no se incluya a los organismos o grupos de mujeres en esas decisiones, seguiremos mandando a las mujeres a buscar el voto pero no a ganarlo para ella.

Mientras creamos que un curso de gritar: liderazgo, amarrar pañuelos y regalar flores el día de la mujer, entonces no entendemos el movimiento feminista que nos dio la ciudadanía.


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